El Ministerio de Educación (MINEDU), liderado por María Esther Cuadros Espinoza, busca acortar el período del actual superintendente de la SUNEDU, pese a haber sido designado para un mandato de tres años. Esta decisión, tomada a los seis meses de la designación, ha generado un conflicto institucional y dudas sobre su legalidad. La medida plantea interrogantes sobre la posible renovación completa del directorio de la SUNEDU. El gobierno de Balcázar enfrenta críticas por este intento de modificar la dirección de la SUNEDU a pocas semanas de concluir su gestión. Observadores legales cuestionan la justificación del cambio de criterio jurídico. La situación genera incertidumbre sobre la estabilidad y autonomía de la SUNEDU, entidad clave en la supervisión de la calidad educativa en el Perú.
