La reciente sustitución de Jaime Moreno por Hilda Sandoval al frente de EsSalud, la entidad pública de salud peruana, ha generado dudas sobre la profundidad de los cambios. A pesar del cambio de liderazgo, persisten interrogantes sobre si se trata de una verdadera reforma en la gestión o simplemente de una reconfiguración de intereses políticos y económicos. EsSalud maneja un presupuesto significativo de casi 19 mil millones de soles y atiende a 12.7 millones de asegurados, lo que hace crucial la transparencia en sus operaciones. El desafío para el gobierno actual es demostrar que esta transición implica un cambio sustancial en la asignación de contratos y proveedores, y no solo una nueva distribución de cuotas. La población observa atentamente si se romperán los lazos de corrupción que históricamente han afectado a la institución. El video de Lima Gris plantea la preocupación de que los "tentáculos del poder" sigan dirigiendo EsSalud tras el cambio de nombres.