El Mundial 2026, a pesar de no contar con la participación de la selección peruana, se espera que genere un impacto positivo en la economía del país. Sectores como el comercio, restaurantes y cerveceras anticipan un aumento en sus ventas durante las cuatro semanas de duración del evento deportivo. Este incremento se suma a la campaña comercial por el Día del Padre, creando un escenario favorable para el consumo. Analistas prevén un dinamismo en el gasto interno debido a la atmósfera festiva y al interés generado por el torneo. Se espera que el ambiente de celebración motive a los peruanos a realizar compras y a consumir en establecimientos de esparcimiento. El impacto económico se extenderá a diversos negocios, contribuyendo a la reactivación de la economía local.