La Contraloría General de la República ha identificado observaciones significativas en el contrato de inversión del megapuerto de Chancay, incluyendo un beneficio tributario superior a los S/527 millones. La auditoría cuestiona las devoluciones del Impuesto General de Ventas (IGV) otorgadas al proyecto. Además, se detectaron problemas en los permisos concedidos por la Autoridad Portuaria Nacional (APN). La supervisión ambiental, realizada por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), también presenta irregularidades según el informe de la Contraloría. Estas observaciones generan dudas sobre la transparencia y legalidad del proceso de concesión y desarrollo del megapuerto. Las autoridades competentes deberán evaluar los hallazgos y tomar las medidas correspondientes. El informe de la Contraloría busca asegurar el correcto uso de los fondos públicos y el cumplimiento de la normativa vigente en la ejecución de este importante proyecto de infraestructura.