El gobierno peruano ha solicitado facultades legislativas al Congreso con el objetivo de impulsar la formalización económica y destrabar la producción. Esta medida busca simplificar procesos burocráticos y promover la inversión en diversos sectores. La urgencia radica en la necesidad de reactivar la economía nacional, afectada por la complejidad regulatoria existente. Se espera que estos poderes permitan agilizar la creación de empresas y facilitar la operación de negocios ya establecidos, especialmente los de menor tamaño. La iniciativa es vista como clave para generar empleo y aumentar la competitividad del país. Analistas señalan que el éxito dependerá de la correcta implementación y del diálogo entre el Ejecutivo y el Legislativo. El pedido responde a una creciente demanda del sector privado por un entorno más propicio para los negocios.