Agentes de la policía peruana llevaron a cabo una operación antidrogas inusual en Lima el 11 de junio, coincidiendo con el inicio de la Copa Mundial de 2026. Dos oficiales se disfrazaron de mascotas oficiales del torneo, representando a Estados Unidos y Canadá, para infiltrarse en un punto de venta de drogas. La operación tuvo éxito en desmantelar la red de distribución de estupefacientes en la capital peruana. Las autoridades no han revelado la cantidad de drogas incautadas ni el número de detenidos. Esta táctica poco convencional buscaba sorprender a los delincuentes y evitar sospechas durante la intervención policial. La acción ha generado atención mediática por su originalidad y efectividad en la lucha contra el narcotráfico.
