El gobierno peruano ha extendido el estado de emergencia en las regiones de Lima y Callao debido a la creciente preocupación por la delincuencia. La prórroga, que no tiene una duración especificada en el texto, permite a la Policía Nacional mantener el control del orden interno. Para ello, contará con el apoyo logístico y operativo de las Fuerzas Armadas en áreas estratégicas aún no detalladas. Esta medida busca responder a un incremento de la criminalidad que ha generado alarma en la población. La extensión del estado de emergencia implica ciertas restricciones a los derechos constitucionales en las zonas afectadas, con el objetivo de facilitar las operaciones de seguridad. Las autoridades no han especificado la duración exacta de la prórroga ni los indicadores que determinarán su finalización. Se espera que esta acción permita una mayor presencia policial y militar en las calles para disuadir actividades delictivas.
