Tras el sismo de magnitud 5.1, el anexo de Pumpunya, en Junín, ha quedado devastado. Los residentes de Chongos Bajo, provincia de Chupaca, han perdido sus hogares y se refugian en una losa deportiva. La situación es crítica, ya que las viviendas están totalmente destruidas y la población exige asistencia inmediata. Las autoridades locales aún no han respondido a la solicitud de ayuda. Los damnificados necesitan alimentos, agua, abrigo y materiales de construcción para reconstruir sus vidas. La magnitud del daño ha generado preocupación y la comunidad espera una respuesta rápida y efectiva. Se están evaluando los daños en otras zonas cercanas, pero Pumpunya es el sector más afectado hasta el momento.