Las autoridades peruanas han reiterado la necesidad de una preparación exhaustiva ante la amenaza de un gran terremoto. Enfatizan la importancia de que la población identifique zonas seguras en sus hogares y comunidades. Asimismo, recomiendan la elaboración de mochilas de emergencia con suministros básicos para afrontar las primeras horas tras un sismo. La participación activa en simulacros es crucial para familiarizarse con los procedimientos de evacuación y respuesta. El Instituto Geofísico del Perú (IGP) continúa monitoreando la actividad sísmica en el país. Estas medidas buscan reducir los riesgos y asegurar una respuesta adecuada ante un evento de gran magnitud. La prevención y la educación son claves para mitigar los efectos de un posible terremoto.