Economistas explican que el reciente aumento en el precio de la gasolina Pertamax era inevitable. Pertamina, la compañía petrolera estatal, había mantenido artificialmente bajos los precios de esta gasolina no subsidiada durante meses. Esta política implicaba vender el combustible por debajo de su costo real, afectando la rentabilidad de la empresa. El incremento busca ahora asegurar la confianza de los inversores y estabilizar las finanzas de Pertamina. La medida responde a la necesidad de reflejar los costos económicos reales del combustible en el mercado. Se espera que esta subida contribuya a la sostenibilidad financiera de la compañía a largo plazo.
