Un análisis personal explora la sorprendente conexión entre el videojuego Persona 4 y la banda de rock argentina Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. A pesar de la distancia entre ambos medios, el autor identifica elementos temáticos y conceptuales que los unen. La reflexión se presenta como una declaración de principios, destacando la subjetividad de la interpretación. Se sugiere una resonancia profunda entre las narrativas del juego y la simbología de la banda. El artículo no profundiza en detalles específicos de esta conexión, sino que se centra en la percepción del autor sobre su existencia. Se plantea la idea de que la experiencia personal puede revelar vínculos inesperados entre obras aparentemente dispares. La pieza se caracteriza por su enfoque introspectivo y su tono ensayístico.