El Pentágono ha ordenado a 30 universidades estadounidenses realizar auditorías exhaustivas de sus colaboraciones de investigación con entidades extranjeras, especialmente con instituciones y organizaciones chinas. La medida busca evaluar posibles riesgos para la seguridad nacional derivados de estas relaciones. Las universidades deberán revisar vínculos académicos, financieros y de investigación con entidades consideradas “preocupantes”. El Departamento de Defensa advierte que el incumplimiento podría resultar en la pérdida de financiación federal futura. La orden también incluye revisar conexiones con antiguos Institutos Confucio. El objetivo es identificar y mitigar la transferencia potencial de tecnología sensible y proteger la seguridad de la investigación estadounidense. Esta acción refleja una creciente preocupación en Washington sobre la influencia china en el ámbito académico.