Una evacuación parcial tuvo lugar en el Pentágono tras la activación de una alarma por un supuesto incidente con materiales peligrosos. Equipos de emergencia se desplegaron en el área, respondiendo a la amenaza potencial. Posteriormente, se determinó que la alarma fue falsa, sin que se identificara una amenaza real. La evacuación afectó a algunas secciones del edificio, interrumpiendo temporalmente las actividades. Las autoridades investigan las causas del falso positivo y evalúan los protocolos de seguridad. El incidente no causó heridos ni daños materiales significativos. Se restableció el acceso al edificio una vez confirmada la seguridad.