El primer ministro francés ha insinuado posibles cambios en el sistema de pensiones, específicamente en relación con la indexación. Según declaraciones al periódico «Le Parisien», las pensiones más bajas no se congelarán en 2027. Sin embargo, las pensiones más altas podrían experimentar un estancamiento, sugiriendo una posible desindexación. Esta medida busca equilibrar las finanzas públicas y abordar preocupaciones sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones. La declaración ha generado debate sobre la equidad y el impacto en los jubilados con mayores ingresos. El ministro Sébastien Lecornu ha confirmado que se está considerando la opción de la desindexación. Esta reforma forma parte de un esfuerzo más amplio para reformar el sistema de pensiones francés, que ha sido objeto de protestas y controversia.