Una activista pemón ha solicitado una estrategia exhaustiva para desmantelar la minería ilegal en Venezuela, abogando por atacar tanto a los líderes criminales como a quienes colaboran con ellos. Según la activista, la actividad minera ilegal está controlada por organizaciones criminales, pero también involucra a individuos que participan voluntariamente y a ciudadanos impulsados por la necesidad económica. La situación se complica por la presencia de personas de diversas regiones del país que se ven forzadas a participar en esta actividad. La propuesta implica una intervención que aborde todos los niveles de la estructura ilegal, desde los cabecillas hasta los trabajadores de base. La activista enfatiza la importancia de una respuesta coordinada y completa para erradicar este problema. Se busca así desarticular las redes que se benefician de la explotación ilegal de recursos naturales.