El exsuperintendente detective Stuart Blaik, quien dirigió la investigación sobre la muerte del oficial de policía Andrew Harper, ha expresado públicamente su indignación ante la posibilidad de que los asesinos sean liberados anticipadamente. Blaik, que mantuvo silencio hasta ahora, manifestó su sorpresa y desacuerdo con la perspectiva de una reducción de condena. Su declaración se produce en medio del debate sobre las penas impuestas y la posible revisión del caso. El oficial Harper murió en 2019 tras ser atacado mientras respondía a una llamada de emergencia. La opinión del ex investigador añade peso a la controversia y reabre el debate sobre justicia para los agentes del orden. Blaik no ha especificado detalles sobre las razones de su indignación, pero su postura es clara y contundente.