Francia enfrenta una intensa ola de calor que ha provocado muertes y el cierre de escuelas. Los parisinos, buscando alivio del calor extremo, están recurriendo a soluciones innovadoras como la instalación de jardines y plantaciones en los techos de sus edificios. Esta práctica no solo ofrece un respiro térmico, sino que también contribuye a la mejora de la calidad del aire en la ciudad. Las altas temperaturas están generando preocupación por la salud pública y la necesidad de adaptarse a condiciones climáticas cada vez más extremas. Las autoridades locales están implementando medidas para proteger a la población vulnerable y garantizar el acceso a espacios frescos. La situación subraya la importancia de estrategias de mitigación del calor en las zonas urbanas.