La crisis de vivienda en Francia obliga a jóvenes profesionales y estudiantes a adaptarse a espacios reducidos. Le Monde relata la experiencia de Léa, una abogada de 28 años originaria de Tours, que ha vivido durante seis años en un apartamento de 10 metros cuadrados en París. Este pequeño espacio le ha permitido completar sus estudios de derecho en la Sorbona. Léa ha transformado la garsoniera en un hogar funcional, a pesar de las limitaciones de espacio. Su historia ilustra los desafíos que enfrentan muchos jóvenes para acceder a una vivienda digna en la capital francesa. La falta de espacio no ha impedido que Léa prospere profesionalmente, aunque admite que echa de menos una cosa en particular. Su caso pone de relieve la creciente dificultad para encontrar alojamiento asequible en París.
