Las fuerzas del orden en París utilizaron cañones de agua el sábado para dispersar a manifestantes cerca de la place de la République. La acción se produjo antes de una marcha contra el alto costo de vida ("vie chère"). Previamente, la policía había empleado gas lacrimógeno contra cientos de manifestantes, muchos de ellos enmascarados y vestidos de negro, algunos de los cuales lanzaban fuegos artificiales. Según una periodista de AFP, una fuente confirmó que un vehículo fue incendiado en la misma área, recibiendo aplausos de algunos presentes en la multitud. La situación se describe como tensa y violenta, requiriendo la intervención policial para controlar a los manifestantes. La escalada de la tensión se produjo en las inmediaciones de la place de la République en París.