París se prepara para una intensa ola de calor tras registrar la primavera más cálida de su historia. Ante la falta de infraestructura para afrontar altas temperaturas, las autoridades han tomado la excepcional medida de permitir el baño en el Canal Saint-Martin. Esta decisión levanta una prohibición de larga data, respondiendo a la creciente necesidad de espacios para refrescarse. La apertura anticipada del canal busca mitigar los efectos del calor en la población parisina. Se espera que la ola de calor sea especialmente intensa esta semana. La medida es inusual, dada la tradicional prohibición de nadar en las vías fluviales de la ciudad. El Canal Saint-Martin se convierte así en un recurso clave para combatir el calor.