Una nueva ola de calor azota Francia, la segunda en lo que va del año tras un episodio en mayo. Se esperan temperaturas que podrían alcanzar los 40 grados Celsius en algunas zonas. Ante esta situación, la alcaldía de París ha tomado la inusual medida de permitir que los residentes se bañen en uno de los canales de la ciudad. Esta decisión busca ofrecer una alternativa para combatir el intenso calor y facilitar el acceso a un alivio térmico. Las autoridades francesas se preparan para afrontar los desafíos que plantea esta nueva ola de calor, priorizando la salud y el bienestar de los ciudadanos. La medida del canal es una respuesta directa a la necesidad de proporcionar opciones de refrigeración accesibles.
