Las autoridades parisinas han alertado sobre la saturación de los hospitales debido a la intensa ola de calor que afecta a la ciudad. El prefecto de policía ha confirmado un aumento constante en el número de hospitalizaciones. Para mitigar los riesgos, se ha prohibido el consumo de alcohol en espacios públicos a partir del mediodía de hoy. Aunque las cifras oficiales de exceso de mortalidad se conocerán en los próximos meses, ya se han registrado muertes atribuidas a las altas temperaturas. Las autoridades sanitarias están tomando medidas preventivas para hacer frente a la situación de emergencia. Se espera que la ola de calor continúe, lo que podría agravar la presión sobre el sistema de salud.
