La intensa ola de calor que azota la región de Île-de-France, en París, ha provocado la activación del “plan blanco” en todos los hospitales. Esta medida se implementa debido a la fuerte tensión que atraviesa el sistema sanitario local. Los servicios de emergencia (SAMU) han registrado un aumento significativo en el número de llamadas, un 61% más que la semana pasada y un 75% en comparación con el mismo período del año anterior. La mayoría de las llamadas están relacionadas con malaises generales, presumiblemente causados por las altas temperaturas. Las autoridades sanitarias buscan así reforzar la capacidad de respuesta ante la creciente demanda de atención médica. La situación pone de manifiesto la vulnerabilidad del sistema de salud ante eventos climáticos extremos.