Las autoridades francesas han autorizado temporalmente el baño en el río Sena en la región de París debido a una ola de calor inusualmente intensa. Esta medida excepcional responde a las altas temperaturas que se están registrando en la capital francesa y sus alrededores. Anteriormente, nadar en el Sena estaba prohibido debido a la contaminación y problemas de seguridad. La decisión busca ofrecer a los residentes y turistas una forma de refrescarse durante el calor extremo. Se han establecido zonas específicas para el baño, con vigilancia y control de calidad del agua. Las autoridades insisten en que la medida es temporal y está sujeta a la evolución de las condiciones climáticas y la calidad del agua del río. Se espera que esta autorización alivie el impacto del calor en la población.