París enfrenta una intensa ola de calor, con temperaturas que dificultan la vida cotidiana. A pesar del cierre de escuelas debido al calor insoportable en las aulas, los exámenes finales continúan sin interrupción. Una periodista permanece en la capital francesa mientras su familia busca alivio en Normandía. La situación plantea interrogantes sobre la efectividad de las medidas implementadas por las autoridades francesas para combatir los efectos del calor extremo. La ola de calor afecta a la población y genera preocupación por la salud y el bienestar, especialmente entre los estudiantes que deben rendir exámenes. El testimonio personal de la periodista ilustra los desafíos que enfrentan los residentes de París durante esta crisis climática.
