París enfrenta una intensa ola de calor que dificulta la experiencia turística en la ciudad. Las temperaturas extremas han provocado el cierre anticipado de atracciones clave como la Torre Eiffel y el Museo del Louvre. Tres cuartas partes de Francia continental se encuentran bajo alerta roja, el nivel más alto de emergencia. Las autoridades recomiendan extremar precauciones para evitar golpes de calor y deshidratación. La situación afecta significativamente al sector turístico, con visitantes lidiando con el calor y la alteración de horarios. Se espera que la ola de calor persista, manteniendo a Francia en estado de alerta.