Un matrimonio en Noruega ha sido puesto en prisión preventiva por un período de dos semanas, acusado de violencia contra su hijo. La decisión del Tribunal de Distrito de Hordaland se basa en el riesgo de que las pruebas puedan ser destruidas o alteradas. El abogado del padre ha declarado que su cliente se declara no culpable y aún no ha decidido si apelará la medida. Hasta el momento, no se ha podido contactar con el abogado de la madre para obtener su declaración. La detención se produjo en la noche del jueves, según informa Bergens Tidende. Las autoridades continúan investigando las circunstancias del caso y recopilando pruebas. Se espera que se presenten más detalles a medida que avance la investigación.
