Más de 30 padres en Göteborg, Suecia, han sido acusados este año por permitir que sus hijos conduzcan patinetes eléctricos demasiado rápidos y potentes. Según las autoridades, la razón más común dada por los padres es que "todos los amigos tienen el mismo tipo de patinete". La policía de Göteborg, representada por Fredric Karnerfors, enfatiza que los padres deben ser capaces de negarse a permitir esta práctica, a pesar de la presión social. Este tipo de negligencia expone a los niños a riesgos de seguridad y puede resultar en accidentes graves. Las autoridades instan a los padres a supervisar el uso de estos vehículos y asegurarse de que cumplen con las regulaciones locales. Los cargos buscan responsabilizar a los padres por poner en peligro a sus hijos y a otros usuarios de las vías públicas. Se espera que este tipo de acciones sirvan como advertencia para otros padres en Göteborg.