La neurocientífica Tania García advierte sobre los riesgos de limitar el uso de dispositivos digitales en niños sin abordar la frustración parental. Según la especialista, los menores, cuyo cerebro aún está en desarrollo, carecen de la capacidad de controlar sus impulsos ante la restricción. García enfatiza la importancia de acompañar a los hijos durante su interacción con la tecnología, en lugar de simplemente imponer límites. La investigadora señala que una gestión inadecuada de la frustración por parte de los padres puede generar una dinámica perjudicial. La falta de apoyo y comprensión puede intensificar la ansiedad y el comportamiento problemático en los niños. En definitiva, la clave reside en un enfoque equilibrado que combine límites claros con una guía y apoyo emocional adecuados.
