El equipo de Pardubice se enfrenta a un escenario crítico en la final de los playoffs de la NBL. Actualmente, el conjunto se encuentra en una posición desfavorable con un marcador de 2-3 en la serie. Un posible resultado negativo en el sexto partido, programado para este sábado, significaría la victoria y el título para el Nymburk. El entrenador de Pardubice confía en que el apoyo masivo de la afición sea la clave para revertir la situación. Recientemente, los partidos en el pabellón Dašická han atraído a un total de 2.800 espectadores. La energía de una grada llena se considera el principal triunfo estratégico para el equipo local. De esta manera, el club busca evitar que las celebraciones del campeonato se trasladen al bando contrario.