La construcción de una arena con capacidad para 25.000 personas en Pardubice, cerca de Cihelna, plantea serias preocupaciones sobre la infraestructura de transporte de la ciudad. Actualmente, no existe un plan claro sobre cómo se trasladará a los asistentes a eventos como partidos o conciertos. Un estudio de viabilidad sugiere que se necesitaría una flota de 50 autobuses, con salidas cada dos minutos, para gestionar el flujo de visitantes. Esta situación representa un desafío logístico significativo para las autoridades locales. La falta de una solución de transporte definida podría generar congestión y dificultades operativas. Se requiere una planificación exhaustiva para garantizar el acceso eficiente y seguro a la nueva arena. La ciudad deberá abordar este problema antes de avanzar con el proyecto.