La selección paraguaya, tras 16 años de ausencia, regresó a la Copa Mundial con una contundente derrota 4-1 ante Estados Unidos, uno de los países anfitriones. El entrenador Gustavo Alfaro calificó el resultado como una “lección muy dolorosa”, destacando la superioridad táctica, técnica y física del equipo estadounidense. Alfaro reconoció que sus jugadores fueron superados en todos los aspectos del juego durante el encuentro disputado en Inglewood. La derrota marca un inicio difícil para Paraguay en su intento de avanzar en el torneo. El partido evidenció las diferencias entre ambos equipos y la necesidad de mejorar el rendimiento paraguayo. A pesar de la derrota, Alfaro espera que este partido sirva como experiencia para el futuro. El resultado subraya los desafíos que enfrenta Paraguay en la competición internacional.