Miguel Almirón, jugador estrella de Paraguay, recibió una tarjeta roja histórica durante el partido contra Turquía en el tiempo de descuento de la primera mitad. La expulsión se produjo después de que Almirón se tapara la boca con la mano mientras hablaba, un gesto aparentemente inofensivo. Este incidente lo convierte en el primer jugador en la historia de los Mundiales en ser expulsado por esta acción específica. La decisión del árbitro ha generado debate sobre la interpretación de las reglas y la severidad de la sanción. El gesto de Almirón no se considera una falta explícita en el reglamento, pero el árbitro lo interpretó como una conducta antideportiva. La expulsión podría tener un impacto significativo en las posibilidades de Paraguay en el torneo. El partido continuó con un jugador menos para el equipo paraguayo.
