Diego Gómez, jugador de la selección paraguaya y excompañero de Lionel Messi en Inter Miami, se emocionó visiblemente antes de su debut en el Mundial. La escena tuvo lugar en la conferencia de prensa previa al partido. El entrenador de Paraguay, Gustavo Alfaro, reaccionó de manera inmediata y consoló a Gómez con un abrazo. Alfaro describió la reacción del jugador como un reflejo de los sentimientos compartidos por todo el equipo. Este gesto de compañerismo destaca la atmósfera de apoyo dentro de la selección paraguaya. El debut de Gómez y Paraguay representa un momento significativo para ambos, marcado por la emoción y la expectativa. La imagen del consuelo entre ambos ha generado atención en los medios deportivos.