Durante el Mundial 2026, se produjo un incidente curioso en el encuentro entre Paraguay y Turquía. El centrocampista paraguayo Matias Galarza recogió el reloj del árbitro Ivan Barton durante el partido. Posteriormente, el jugador procedió a colocarse el accesorio en su propia muñeca. Este gesto fue malinterpretado inicialmente como un robo del objeto. El incidente ocurrió en el marco de la victoria de Paraguay por 1-0 sobre el conjunto turco. A pesar de la confusión, se trató de un malentendido sobre la acción del futbolista. El hecho generó atención debido a la inusual interacción entre el jugador y el colegiado.
