Paraguay logró una histórica clasificación a los octavos de final del Mundial 2026 tras vencer a Alemania en una dramática tanda de penales. El portero Orlando Gill se erigió como la figura clave al atajar dos lanzamientos alemanes, desatando la euforia de la delegación paraguaya. Esta victoria representa una de las mayores sorpresas del torneo hasta el momento. La Albirroja, considerada una selección con menos posibilidades, superó a un equipo tradicionalmente poderoso como Alemania. La actuación de Gill no solo aseguró la clasificación, sino que también lo consagró como un héroe nacional en Paraguay. El partido se definió en la tanda de penales después de un empate en el tiempo reglamentario y la prórroga. Este resultado marca un hito en la historia del fútbol paraguayo.