La selección paraguaya logró una victoria crucial sobre Turquía por 1-0, a pesar de la expulsión temprana de Miguel Almiron, convirtiéndose en el primer futbolista en recibir una tarjeta roja en el Mundial por cubrirse la boca al hablar. Este resultado mantiene vivas las esperanzas de Paraguay de avanzar a la siguiente fase del torneo. Por el contrario, Turquía se despide del Mundial tras esta derrota. Ambos equipos llegaban al encuentro tras haber perdido sus partidos inaugurales: Paraguay cayó ante Estados Unidos por 4-1 y Turquía fue derrotada por Australia 2-0. La victoria paraguaya, obtenida jugando con un jugador menos durante gran parte del partido, representa un importante impulso para sus aspiraciones de clasificación. El partido se caracterizó por la polémica expulsión y la resistencia defensiva de Paraguay.
