La selección paraguaya de fútbol logró la clasificación a octavos de final en las eliminatorias para el Mundial 2026, desatando una ola de euforia en todo el país. Las calles de Asunción se convirtieron en escenario de masivas celebraciones, con miles de personas expresando su alegría. La emoción fue tal que incluso locutores radiales se vieron conmovidos hasta las lágrimas al transmitir la noticia. Ante la magnitud de la celebración popular, el presidente paraguayo decretó un feriado nacional para permitir que la población continúe festejando este logro histórico. Este pase representa un hito importante para el fútbol paraguayo y sus aficionados. La victoria del equipo dirigido por Gustavo Alfaro ha generado un ambiente de optimismo y orgullo en Paraguay.