Paraguay logró una importante victoria como visitante ante Turquía por 0-1, a pesar de jugar con un hombre menos durante gran parte del encuentro. El equipo paraguayo se adelantó en el marcador y supo defender la ventaja con solidez, frustrando los ataques turcos. Este resultado revitaliza las aspiraciones de Paraguay en su búsqueda de clasificación, en un contexto de dificultades internas. El partido se desarrolló en un ambiente tenso, reflejo de la crisis que atraviesa el fútbol paraguayo. La victoria se considera una inyección de moral para el equipo y sus seguidores. A pesar de la desventaja numérica, Paraguay demostró disciplina táctica y determinación. El encuentro evidencia la falta de efectividad del equipo turco en ataque.