El Primer Ministro James Marape ha emitido una severa advertencia a los criminales que operan a lo largo de la vital Highlands Highway en Papúa Nueva Guinea. Anunció que las próximas enmiendas legislativas contemplan penas de prisión obligatorias de al menos 10 años para los perpetradores de delitos en esa zona. Esta medida busca frenar la creciente criminalidad que afecta esta importante vía de comunicación. Marape enfatizó la determinación del gobierno de garantizar la seguridad de los ciudadanos y el flujo ininterrumpido de bienes y servicios. La enmienda legal busca endurecer las penas existentes para disuadir a los delincuentes. Se espera que estas nuevas leyes tengan un impacto significativo en la seguridad de la Highlands Highway. La advertencia fue hecha pública por el *Post Courier*.