Las recientes protestas pacíficas en Wabag por las víctimas del aludido de Mulitaka, ocurrido hace dos años, han revelado una situación preocupante. La manifestación no solo es alarmante, sino que sugiere la posible malversación de fondos destinados a los afectados. El acceso a información detallada sobre este caso está restringido a suscriptores. La falta de transparencia ha generado indignación entre las comunidades impactadas por la tragedia. Se sospecha que los fondos asignados para la reconstrucción y apoyo a las víctimas no han sido utilizados adecuadamente. Esta situación plantea serias preguntas sobre la gestión de la ayuda humanitaria y la rendición de cuentas. La publicación original del Post Courier indica la desaparición de estos fondos.