El entrenador del Panathinaikos felicitó inicialmente al Olympiacos tras el quinto partido de la final de la GBL. Sin embargo, su actitud cambió drásticamente tras una agresión sufrida por el jugador Nan por parte de Jones durante el encuentro. El técnico expresó su indignación por el incidente, generando un clima de tensión post-partido. La serie final ha sido descrita como una intensa batalla para el baloncesto griego. El incidente ha eclipsado la celebración del Olympiacos y ha abierto un debate sobre la deportividad en la liga. Se espera una investigación sobre la agresión y posibles sanciones para el jugador responsable. La reacción del entrenador del Panathinaikos subraya la importancia de la seguridad y el juego limpio en el baloncesto profesional.