Tras el temblor en Panamá, las familias damnificadas de Isla Cañas se encuentran en una situación vulnerable, a la espera de asistencia. La principal demanda de los evacuados es la provisión de un refugio seguro y digno donde puedan permanecer temporalmente. Estas familias expresan su inquietud por la falta de un lugar adecuado para resguardarse mientras las autoridades evalúan la situación y determinan los próximos pasos. La incertidumbre sobre su futuro inmediato aumenta su angustia después del desastre natural. Los residentes de Isla Cañas solicitan una respuesta rápida y efectiva para garantizar su bienestar y seguridad. La necesidad de un refugio se vuelve prioritaria ante la posibilidad de réplicas y las condiciones precarias en las que se encuentran.