El Ministerio de Seguridad de Panamá ha trasladado a 29 reclusos considerados de “alta peligrosidad” a la Isla Coiba. La operación se llevó a cabo en estricto cumplimiento de la legislación panameña que regula la seguridad en centros de detención. La Policía Nacional fue responsable de la seguridad interna durante el traslado, mientras que el Servicio Nacional Aeronaval se encargó de la seguridad externa. Esta medida busca fortalecer el control y la seguridad dentro del sistema penitenciario del país. Las autoridades no han revelado la identidad de los reclusos trasladados ni los delitos por los que fueron condenados. El gobierno enfatiza su compromiso con el mantenimiento del orden y la seguridad ciudadana. Se espera que este traslado contribuya a mejorar las condiciones de seguridad en otros centros penitenciarios.
