Tras las declaraciones de Zlatan Ibrahimovic, donde insinuaba que Panamá podría ser un rival fácil en el Mundial, jugadores y el cuerpo técnico panameño han respondido con firmeza. La selección centroamericana rechazó la idea de ser considerados un "saco de boxeo" para otros equipos. Consideran que estas afirmaciones son irrespetuosas y subestiman su capacidad competitiva. Panamá se prepara para su debut mundialista con el objetivo de demostrar su valía y competir al máximo nivel. El equipo ha enfatizado su determinación de no ser un simple participante, sino un rival digno en el torneo. La respuesta busca proyectar una imagen de confianza y ambición ante el desafío que representa la Copa del Mundo.
