El presidente de Panamá, Laurentino Mulino, se pronunció tras la fuga de un recluso de la cárcel de La Joyita, anunciando una investigación exhaustiva y ajustes en el sistema penitenciario. Mulino negó tener vínculos o proteger a individuos involucrados en el incidente. La fuga ha generado controversia y cuestionamientos sobre la seguridad en las prisiones del país. El mandatario prometió separar de sus cargos a los funcionarios que no cumplieron con sus responsabilidades. Además, se busca modificar la “cultura carcelaria” para adaptarla a las necesidades actuales de control y orden. Las autoridades competentes ya están llevando a cabo las pesquisas correspondientes para esclarecer las circunstancias de la fuga y prevenir futuros incidentes. Se espera que las reformas implementadas fortalezcan la seguridad y mejoren las condiciones en los centros penitenciarios panameños.
