El presidente José Raúl Mulino defendió los recientes traslados de líderes de pandillas y personas vinculadas al narcotráfico a la prisión de Coiba. Según sus declaraciones, la medida busca aislar a estos individuos para impedir que continúen operando sus actividades criminales desde dentro de las cárceles. Mulino afirmó que existe una conexión directa entre los reclusos trasladados y el narcotráfico, sin ofrecer detalles específicos. El gobierno considera esta acción como un paso crucial para fortalecer la seguridad nacional y combatir el crimen organizado. La decisión ha generado debate sobre las condiciones en Coiba y el debido proceso legal. La administración sostiene que la prioridad es desmantelar las estructuras criminales y proteger a la ciudadanía. Se espera que esta estrategia continúe con el traslado de otros individuos considerados peligrosos.

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