La selección de Panamá concluyó su participación en el Mundial 2026 sin lograr la clasificación a las fases eliminatorias, repitiendo la historia de su desempeño en Rusia 2018. A pesar de la eliminación, esta actuación panameña presenta diferencias significativas con su participación anterior. El equipo centroamericano demostró una mayor competitividad frente a selecciones consideradas de mayor nivel. Si bien no fue suficiente para avanzar, su desempeño sugiere una evolución en el nivel de juego. La eliminación deja un análisis abierto sobre las razones que impidieron el progreso del equipo. Panamá se convierte en la única selección de Centroamérica que participó en el torneo. Su futuro deportivo dependerá de la capacidad de consolidar los avances mostrados y superar las debilidades identificadas.
