El entrenador de Panamá, Thomas Christiansen, expresó su satisfacción con la actuación de su equipo. Aunque no se especificó el rival, se entiende que se enfrentaron a una selección considerada una "potencia mundial". Christiansen destacó el orgullo que siente por el desempeño de sus jugadores. La declaración sugiere que, a pesar del resultado, el equipo panameño compitió con valentía y determinación. El entrenador enfatizó la importancia de sentirse orgulloso de la representación nacional. No se proporcionaron detalles sobre el marcador o el contexto específico del partido. La declaración se centra en el espíritu y la moral del equipo panameño.