Los futuros del aceite de palma malayo mostraron una relativa estabilidad este viernes, a pesar de estar encaminados a registrar su cuarta semana consecutiva de ganancias. La cautela entre los operadores se debe a la incertidumbre sobre el impacto del fenómeno de El Niño en las precipitaciones futuras y, consecuentemente, en la producción. Aunque el mercado anticipa un posible aumento de precios debido a las potenciales alteraciones climáticas, persiste la prudencia. Los inversores evalúan el riesgo de sequías que podrían afectar los rendimientos de las plantaciones. El precio del aceite de palma se mantiene sensible a las previsiones meteorológicas y a las posibles disrupciones en la oferta. Se espera que la evolución de El Niño sea un factor determinante en el comportamiento del mercado en las próximas semanas.